Cómo aprovechar al máximo una habitación de hotel

Cómo aprovechar al máximo una habitación de hotel

¿Quién no ha estado en una habitación de hotel y ha aprovechado para practicar sexo? ¿O se ha alojado en uno, precisamente, con esa intención?

Hacer el coito fuera de casa puede ser algo muy excitante. Y lo mejor de todo es que puedes dejar la habitación desordenada, dando rienda suelta a la pasión, sin tener que preocuparte de arreglarlo todo después.

Hoy, te traemos unos consejos para que disfrutes tu estancia al máximo.

Entrada triunfal

Cuando entres, échale un ojo a la habitación y el baño. Seguro que al ver la cama tan perfectamente hecha, tan impoluta, te apetece deshacerla de inmediato. Pues no esperes más: en cuanto cerréis la puerta, ¡a la cama! Haciendo una entrada por todo lo alto.

Cartel de no molestar

Cierra con llave y pon antes el cartel por fuera. Es posible que tus vecinos de habitación te odien por molestar con el ruido de los muelles de la cama o de vuestros gemidos de placer, pero vosotros no queréis un coitus interruptus. ¡A disfrutar!

Ducha de dos

Bañarse o ducharse con otra persona es el momento ideal para regalarse caricias, besos y jugar con nuestros cuerpos sin necesidad de realizar el coito per se. Acariciad zonas íntimas y estimulaos para cuando salgáis de la ducha.
Es una pena ducharse para acabar otra vez sucio, pero lo cierto es que también es un placer…

Servicio de habitaciones

Una de las gracias de ir a un hotel a practicar sexo es que puedes pedir la comida que desees si tienes servicio de habitaciones. Y,  con ella, puedes picar para coger energía, o bien, emplearla en los juegos preliminares. Por ejemplo, puedes poner nata en el cuerpo de tu pareja y lamerla sensualmente.

Si no hay servicio de habitaciones, podéis comprar lo que necesitéis antes de …

6 formas de encontrar sexo

6 formas de encontrar sexo

Hoy en día, el sexo ya no es tan tabú como antes, y cada vez podemos encontrar más facilidades para disfrutarlo cuando somos solteros o estamos en una relación abierta. O en cualquier otro caso, ya que de cada uno depende cómo vivir su sexualidad.

¡Recuerda llevar siempre encima un preservativo! Da igual si eres hombre o mujer; si tienes una vida sexual activa, más te vale prevenir.

Apps de ligoteo

¡Será por aplicaciones móviles para ligar! Tinder, Happn, Badoo… Seguro que se te ocurren muchas otras. It’s a match, chateo, quedada y quién sabe si algo más. Total, ¿qué puedes perder?

Páginas de contactos

Parecida a la opción anterior, pero sin la necesidad de tener que llevarlo al móvil. Puedes hacerlo desde la comodidad de tu silla de ordenador. Además, por lo general, estas páginas no incluyen ubicación, así que será más difícil que te encuentren si tú no quieres.

En el trabajo o en clase

Es una opción, aunque deberías pensártela bien. Ya sabes lo que dicen: “donde tengas la olla…”. Sin embargo, si ambos estáis de acuerdo en que se tratará sólo de un encuentro sexual y no habrá ningún tipo de compromiso, ¿por qué no?

De fiesta

En la discoteca, en casa de un amigo, en una fiesta de fin de curso o de trabajo… En estas situaciones, también es posible encontrar una pareja sexual. Basta con que conectéis a nivel físico y que ambos queráis hacerlo. Pero no lo hagáis allí en medio, claro. Buscad un lugar más íntimo, ya sea una habitación de una casa en la que se realiza la fiesta, en una de vuestras casas o en un hotel.

Casas de citas

La opción de pago siempre es satisfactoria. Al fin y al cabo, es una experiencia a la carta: tú pides …

Una pareja para disfrutar del sexo en EEUU

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Hace unos meses, mi novio y yo organizamos un súper viaje al país de las oportunidades. Exacto, a Estados Unidos. Estábamos muy ilusionados por recorrerlo de punta a punta, de este a oeste por una de las rutas más conocidas, la 66.

Iniciamos nuestro viaje en la ciudad de Chicago. Allí fuimos a la empresa que contratamos para alquilar nuestro Jeep. Allí, mientras hacíamos la cola para que nos atendieran, me fijé en un atractivo chico alto y moreno, con toda su piel cubierta de tatuajes… ¡Dios como me puso ese tío!

Sergio, mi pareja, se dio cuenta que se me salían los ojos de las orbitas nada más de ver al chico, y a él se la empalmaba ver a su tetona y rubia acompañante, así que nos decidimos a hacerles una propuesta.

No dudaron ni un momento en aceptar y venir con nosotros en nuestra ruta americana.

Sebas y Guilia, que es así como se llamaban eran de Madrid, del barrio de Malasaña y estaban encantados de compartir esta experiencia con nosotros.  Así que sin más dilación, los cuatros nos decidimos ir dirección Springdield (sí, la ciudad de Los Simpson) y seguir nuestra ruta.

Durante el trayecto no parábamos de hacernos gestos muy sexuales y tonteo entre todos. La verdad que estar en un mismo coche que Sebas hacían que mis braguitas cobraran vida y le pidieran que me introdujera su enorme pene en mi entrada.

Así pasaron tres fantásticos días que todo era tensión sexual, y pobre Sergio… lo tenia frio a sexo oral y clásico ¡Gracias Sebas por hacer que mi cariñín disfrutara tanto de una buena sesión de sexo!

Pasaron los días, los minutos y las horas, y ya estábamos por VictorVille, última parada antes de llegar a Los Ángeles… y allí es donde empezó …

Hola, Yo soy el rey del rock

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Desde hace un par de años colaboro con una empresa erótica en la que voy acompañando a personas importantes, es otras palabras, a empresarios que quieren hacer una cañita al aire a escondidas de sus mujeres y quieren desfasarse, eso sí, con el póker. Nunca he prestado ningún servicio sexual, tan solo he sido chica de compañía, pero ofertas nunca me han faltado.

Como viene siendo habitual, la tardes de los jueves suelo recibir bastantes llamadas para concertar las citas del fin de semana, y así lo agendé todo, pero la que me resultó curiosa fue la que realizaron a nombre del “soy el rey del mundo”, me quedé un poco impresionada la verdad, y ya iba con muy pocas ganas de ir con gente tan sobrada…

Llegaron las ocho de la tarde de ese sábado, con la cita de “el rey del mundo”, y tan solo que pasara la maldita fiesta para poder llegar a mi casa y tumbarme en el sofá a comerme mi bol con helado de chocolate y vainilla.

Llegué a DiverXO a cenar, y allí estaba “el rey del mundo”, ni más ni menos que Rick Prince, el famoso solista del grupo Destruptivo ¡No me lo podía creer!, no era el rey del mundo, sino… ¡El rey del Rock! Y en ese mismo momento  mis braguitas de encaje se incendiaron de lo cachonda que me puse al verlo tan imponente y seductor con su chupa de cuero.

Me acerqué a él, se presentó como el “rey del rock” y me invitó a cenar en este restaurante tan famoso de Madrid.

  • Te voy a hacer pasar una cena diferente a cualquiera – me dijo entre susurros.

Su sonrisa y su talante de estrella del rock me encandilaron y el pensamiento que tenía en mi casa se …

Descubriendo el intercambio

intercambio

Desde hacía un tiempo sentía curiosidad por acudir a un lugar donde se hiciera intercambio de parejas. Contaba con una buena amiga que sabía que se animaría, éramos ante todo personas abiertas de mente que teníamos ganas de experimentar algo así, pero que nos daba especial morbo ir a un lugar donde gente normal, no de pago, se reúne para poder disfrutar sin ataduras.

Buscamos en internet el sitio más adecuado para tener nuestra primera experiencia, el objetivo era poder ir a un sitio que tuviese buenas condiciones higiénicas y del que hablaran bien, tanto en atención al cliente como de las experiencias vividas.

No se vosotros, pero yo siempre me imagino un sitio de intercambio como 2 o 3 parejas teniendo que elegir ante un ejército de hombres solitarios, algo que, al leer tanto sobre el tema en Internet, entendí que eso existía, pero que también había lugares en los que era relativamente sencillo dar con una pareja maja y terminar probándonos mutuamente.

Nos estrenamos en el intercambio

Al llegar el sábado en que teníamos previsto “estrenarnos” pudimos ver como al entrar parecía un pub normal, una barra, buenas marcas y gente charlando. No tardamos en entablar conversación con una pareja de mediana edad como nosotros. Mi amiga Paz le dijo que la blusa que llevaba la quiso comprar el pasado jueves y que no quedaban, pero que la adoraba.

Un comentario así, nos hizo reírnos con el pensamiento de la otra pareja, que casualmente fue aquel día a comprar y quizás, quien sabe fue sin querer el que se llevó la de su talla, las dos eran físicamente parecidas, muchas curvas y buenas tetas.

Seguimos la conversación hablando de cosas mundanas, aunque después de la segunda copa empezamos a hablar de sexo, las dos éramos parejas bisexuales, por

Una cita inesperada

cita inesperada

Beatriz era su nombre, una mujer de gran belleza, de esas que la miras y piensas que es perfecta. Era una chica de buena altura, curvas de infarto, piel blanca y suave, lo que unido a sus ojos azules y pelo negro conformaban un espectáculo hecho mujer.

A veces el destino te depara este tipo de encuentros, en una tienda de ropa, yo iba sola con algunas prensas para probármelas y cuando entré al probador algo distraída me choqué con ella cuando salía.

Tuvimos la típica conversación de cuando unas personas se chocan, yo avergonzada y ella me miraba con sus mágicos ojos clavados en mí ¿estás bien? Así fue la primera vez que nos vimos, después la típica sonrisa y hasta ahí.

A pesar de su belleza, yo seguí con lo que tenía previsto y me probé la ropa, saliendo de ahí con lo que había elegido y fui a la cola de la caja. Mientras esperaba mi turno me tocaron el hombro desde atrás. Hola de nuevo, con una gran sonrisa, le devolví el saludo. Me contó que estaba de paso por Madrid, que había venido a una entrevista de trabajo y que decidió pasar el día en la ciudad antes de volver a su Valladolid natal.

Sentí conexión entre nosotras, así que le dije de tomarnos un café cuando acabásemos. Era algo loco, pero tenía ganas de conocerla algo más y no tenía mucho que perder, ya que quizás nunca podría disfrutar de su compañía. Ella aceptó gustosa con su genial sonrisa.

Mira, ¿nos tomamos algo aquí mismo? – Preguntó señalando a la derecha.

Salimos y después de unos minutos hablando de cosas intrascendentes de la tienda de ropa, nos sentamos en una terraza y allí pasamos tomando una copa cerca de una hora. La verdad que

Un antiguo novio de instituto

amante

Una cena de antiguos compañeros de instituto sirvió para que hace 5 años retomara contacto con un antiguo novio del instituto. Los años pasan y habíamos pasado por todo, aunque estábamos casados, teníamos ganas de quedar una noche solo para nosotros solos. Era realmente complicado, pero después de un año de mandarnos correos y algún whasApp, por fin teníamos un fin de semana que podíamos escaparnos un sábado.

Pasaría a recogerme antes de cenar para ir a un restaurante, me dijo que no quería que supiera más, que era como una cita sorpresa, solo debía dejarme guiar. Recuerdo que siempre fue muy imaginativo y dejé que me sorprendiera.

Cuando estaba dándome el último toquecito oí su claxon, estaba a la entrada de mi calle esperándome. Los nervios a flor de piel como si fuera una colegiala. Salí de mi casa con una sonrisa y me subí a su coche. Nos saludamos con dos prudentes besos en la mejilla y comenzamos la marcha.

El restaurante era de calidad, sitio reservado y con gran intimidad. Estuvimos hablando sobre los viejos tiempos y sobre nuestras actuales vidas llenas de responsabilidades, compromisos, niños y demás.

Al cabo de una hora pidió la cuenta y nos marchamos. Una vez estábamos fuera le dije, ahora ¿dónde me vas a llevar? Me dijo que no me lo diría sonriendo. Dentro de mi estaba cada vez más empapada, me imaginaba como sería lo que tenía debajo de ese pantalón negro y fantasee con poder tenerla en mi boca.

Un momento después, una mano grande se coló bajo mi ropa interior y comenzó a jugar con el botoncito de placer… Mi siguiente paso sería sencillo, arrodillarme ante él y devorarlo como nunca antes lo había hecho mientras esa preciosa luna llena se reflejaba en sus ojos.

Mi impaciencia aumentaba

El amante contrarreloj

amante

Manuel es mi amante a contrarreloj, un chico joven, estudiante universitario y gran aficionado a apostar. Cuando llegué nueva a la casa y no contaba con experiencia, ya lo conocían las otras chicas por sus rarezas y peticiones. No era el más guapo ni el más amable, pero tenía un gusto por el morbo que me hacía mojarme más que con ninguno.

Nuestro primer encuentro me hizo estar a la defensiva, como cualquier cosa que no le gustara se quejaba a los foros puteriles, procuré cuidar los detalles al máximo. Creo que notó desde el primer momento que le respetaba y quería agradar y por ello sus encuentros eran especiales.

Nuestras citas eras sesiones de sexo de alta intensidad, más que con nadie. Un día podíamos follar contra la puerta en su casa y otro incluso me animaba a follar en la calle. Me decía que le encantaba que me sintiese una fulana como él decía.

Nunca sabías que te depararía quedar con él y eso me encantaba de Manuel. Hay clientes que te caen bien y repiten, pero normalmente siempre es lo mismo, con él no, siempre había sorpresa. Hasta tal punto que solía decirle horarios en los que sabía que no habría otra compañera para tenerlo solo para mí.

Un día le abrí la puerta con una toalla morada y zapatos de tacón de aguja como única vestimenta. Adoraba verle la cara cuando hacía eso y le dije que me sentía ese día más puta que nunca. Me agarró del cuello y empezó a besarme como un poco mientras con la otra mano tenía sus dedos en mi entrepierna que estaba empapada.

Me sentía cachondísima y yo diría que hasta sucia, cuanto más me sentía, más quería que me dominase y me llamase cosas. Dilató mi ano y

Diario de una sexóloga

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En pleno centro de Barcelona tenía mi propia consulta para terapias sexuales para parejas, conocidos o incluso matrimonios de oro que pasan por un pequeño bache en su relación, sexualmente hablando.

Pasaban todo tipo de personajes de lo más variopintos, de personas comunes hasta estrellitas del famoseo con más de un quebradero de cabeza. No obstante, todos venían por el mismo motivo: el sexo.

Los problemas de erecciones de ellos y la falta de deseo sexual de ellas eran los problemas Premium de mi consulta, pero lo mejor de todo es que me lo pasaba en grande ayudando a más de uno.

Les enseñaba a solucionar los problemas, y hasta en algunos casos les indicaba como tenían que penetras a su pareja para que pudieran alcanzar el nirvana. Pero no todo era flores de colores,  y la crisis azotaba también para aquellos que tenían grandes obstáculos en sus relaciones sexuales (¡y pensad que es sexo es lo que más vende!).

Hace unos años, antes de ser experta en terapia sexual, fui experta en sexo, o en otras palabras, escort en la ciudad condal. Mis experiencias, buenas, malas, regulares y sobre todo fallidas hicieron que mi deseo de seguir dedicándome al sexo aumentara.

Con el paso de los años no paraba de pensar en ser la mejor sexóloga de Barcelona, pero debía dejar mi secreto a un lado. Me formé como pude en el sector y conseguí reunir el suficiente dinero para tener una preciosa consulta para dar mis mejores consejos y soluciones adquiridos con una de las mejores experiencias que una escort puede ofrecer, sin sexo a cambio, claro está.

En mis inicios combinaba mi pasión y mi profesión, y resultó ser la mejor idea jamás pensada. Lo que me aportaba el sexo de mis clientes nocturnos, podía aplicarlo a …

Fantasía de congresos

escort

Era lunes y me habían enviado a Madrid para un congreso. Los mejores profesionales de las auditorías económicas reunidos en un mismo pabellón durante una semana. Demasiados eventos a los que acudir y mucho tiempo que matar. Estaba yo solo por parte de mi empresa, pero un compañero de la oficina me había comentado que él solía contratar los servicios de alguna escort, así que esta vez quise optar por asistir en buena compañía.

Llamé a una agencia y escogí una rubia con más pecho de lo que un sujetador puede aguantar. Vino al hotel y nos conocimos en el hall. Tenía un cuerpo con el que cualquier hombre se perdería y unos labios carnosos con los que iba a hacer las delicias de mi imaginación.

Tres horas de eventos y ya estábamos de vuelta en mi habitación. Las miradas que mis colegas de profesión le habían dedicado eran de todo menos caballerosas, pero ella hoy era para mí.El dinero no importaba y yo quería pasar tanto tiempo con ella como mi cuerpo aguantara.

Empezamos en la cama. Me forcé a aguantar, no podía correrme al principio de todo, había pensado en hacerle el amor de tantas formas distintas… La puse contra la mesa y ahí ya no aguanté más. Me corrí mientras se la metía por detrás y veía sus pechos rebotar. Una hora después me preguntó si quería seguir o si ya le iba a pagar por los servicios. La cogí de la mano y me la llevé a la ducha. La miré, y le estaba besando el cuello mientras le acariciaba el pecho, cuando ella se puso de rodillas. Ya está, esa sí que iba a ser la definitiva. Pocas cosas me ponen tanto como el sexo oral, y esta escort era de las buenas……