Fantasía de congresos

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Era lunes y me habían enviado a Madrid para un congreso. Los mejores profesionales de las auditorías económicas reunidos en un mismo pabellón durante una semana. Demasiados eventos a los que acudir y mucho tiempo que matar. Estaba yo solo por parte de mi empresa, pero un compañero de la oficina me había comentado que él solía contratar los servicios de alguna escort, así que esta vez quise optar por asistir en buena compañía.

Llamé a una agencia y escogí una rubia con más pecho de lo que un sujetador puede aguantar. Vino al hotel y nos conocimos en el hall. Tenía un cuerpo con el que cualquier hombre se perdería y unos labios carnosos con los que iba a hacer las delicias de mi imaginación.

Tres horas de eventos y ya estábamos de vuelta en mi habitación. Las miradas que mis colegas de profesión le habían dedicado eran de todo menos caballerosas, pero ella hoy era para mí.El dinero no importaba y yo quería pasar tanto tiempo con ella como mi cuerpo aguantara.

Empezamos en la cama. Me forcé a aguantar, no podía correrme al principio de todo, había pensado en hacerle el amor de tantas formas distintas… La puse contra la mesa y ahí ya no aguanté más. Me corrí mientras se la metía por detrás y veía sus pechos rebotar. Una hora después me preguntó si quería seguir o si ya le iba a pagar por los servicios. La cogí de la mano y me la llevé a la ducha. La miré, y le estaba besando el cuello mientras le acariciaba el pecho, cuando ella se puso de rodillas. Ya está, esa sí que iba a ser la definitiva. Pocas cosas me ponen tanto como el sexo oral, y esta escort era de las buenas……

Sexo con ginecologo

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Conocí a Ramón y a su esposa en  la noche de un viernes en un restaurante. Estaba cenando con mi marido y  entraron ellos. Ramón se acercó a saludar a mi marido y me lo presentó. A su  vez, Ramón nos presentó a su mujer. Según me explico Pepe, Ramón era ginecólogo en el mismo hospital que trabajaba mi marido.
Después de la cena fuimos a  bailar a un lugar de moda. Un poco después llegaron Ramón e Inmaculada. El local estaba lleno y Pepe los invitó a nuestra mesa.

Inmaculada y Ramón eran muy agradables y atractivos, ella ejercia una profesion algo mal vista, era escort en barcelona, tenían más o menos nuestra edad. Pasamos un rato muy agradable. Cuando salimos del local, quedamos en llamarnos para salir a cenar juntos otra noche.

Así fue. Salimos varias veces juntos y nos hicimos muy amigos.
Varias veces, había comentado con Ramón que no había vuelto al ginecólogo desde el último parto y me había dicho que debería hacerme una revisión.

Así que un día llamé al móvil de Ramón y le pregunté que cuándo me podía hacer la revisión.
– ¿Cuando te viene bien?- me dijo.
– Los martes y los jueves el niño come en el colegio y no sale hasta las 6.- le dije.
– ¿Puedes estar en la consulta a las 3:30?
– Claro.
– Bueno, pues hoy a las 3:30.

Mi marido tenía guardia en el hospital. Eran las 2 de la tarde, así que tenía que espabilar para estar en la consulta a las 3:30.
Llegué a la consulta un poco antes de las 3:30, me abrió la puerta Ramón.
– La chica no viene hasta las 4:30.- me dijo.
Me pasó a su despacho y después de las preguntas habituales, me pasó a …